Posted by Cynthia
3:19 PM
Dios tiene promesas inimaginables para aquellos que lo aman y las revela a aquellos que tienen compatibilidad con su Espíritu. Estas promesas son para aquellos que dejaron de lado su propio querer, su voluntad, sus sueños para pasar a soñar los sueños de Dios, dejaron de ser carnales, naturales para ser espirituales y creer en lo sobrenatural, pues los sueños de Dios no son del tamaño de los hombres, y es este creer en lo imposible, en lo inalcanzable lo que nos hace compatibles con el Espíritu de Dios, porque quien lucha por lo sobrenatural tendrá que tomar actitudes proporcionales para llamar la atención de Dios, y hay una diferencia pues la persona vive esta promesa todos los días aunque todavía no la ve realizarse en su vida.
Pero aquellos que no son espirituales y pasan a ver las promesas como inalcanzables, no pueden creer, las ven como locura… estos son considerados por Dios como hombres naturales, que no tienen nada de especial, ellos conocen a Dios pero Dios no los conoce a ellos porque sus actitudes son del tamaño de su visión natural. Ellos no creen en algo mayor porque no les fue revelado y en su vida se ve esto.
El que es espiritual tiene discernimiento para juzgar todas las cosas por la fe pues tiene sensibilidad para las cosas espirituales, pero quien es natural no, porque no comprende estas cosas ni comprende al que es espiritual por eso tampoco lo puede juzgar.
Con el pasar del tiempo se ve los frutos del que es espiritual y del que es natural.
El que es espiritual ve las promesas de Dios en su vida y todos lo que lo oyeron y escucharon sus enseñanzas pueden ver que no fue sabiduría humana, ni una simple experiencia de vida sino la revelación del propio Espíritu de Dios pues se cumplió en la vida de ella, confundiendo a los que son naturales.